19 de abril de 2012

El Rodero Montesinos

Este es el escrito del mes de abril, también lo podéis ver en el apartado de "Escritos" y recordad que siempre podéis enviar vuestro escrito sobre Bejís a : cosasbejis@gmail.com y os lo publicaré.

EL RODERO MONTESINOS

En una de esas noches de cierzo seco y frío en las que ni la luna mira hacia el valle de la Escabia, y el manto helado de la nieve hace temblar a la Juliana, es casi seguro afirmar que ahí no hay nada, nada que aparente respirar o quedar en vida pero una llama aparecía encendida,apenas detectable al ojo humano, al menos desde las masadas,aunque lo suficientemente firme para calentar a la familia Montesinos;allá en la grieta que repliega la montaña y que debe esconder tantos detalles no descubiertos por no ser explorados.


La escalada fue al estilo libre mordiendo desesperado por el dolor la cuerda que haría la mudanza ,enzarzó con otras pequeñas uniendo escalones y así servir de cómoda escalera
cuando volviese de sus robos cargado de animales y demás con el único propósito de alimentar a su familia;el hambre no tenía donde mirar y esto interponía la forzosa necesidad al riesgo y al peligro de ser alcanzado por la mano justa de las gentes que sólo hacían que defender lo que tanto esfuerzo suponía; el Rodero Montesinos les quitaba a los que tampoco tenían y que tuvieron que labrarse los bancales en las mismas montañas para ir tirando ; con un sacríficio sobrehumano iban criando algún animal del que sacar
su leche,sus huevos y sus carnes;el Rodero había hecho mucho mal,demasiado y seguía haciéndolo; robaba a los que apenas tenían para su propio sustento y tenían que tener para sacar adelante a la familia Montesinos .La sangre de las gentes de Bejís fue llegando a ebullición hasta que la indignación y la necesidad pudo más que el miedo a enfrentarse con alguien sin escrúpulo alguno.


El pequeño apenas se podía mantener ya en pie y sus ojos parpadeaban al son hipnótico de la fogata que la madre procuraba ya no alentar para mantener el rescoldo durante la noche, era peligroso dejarla arder a pesar de la inclemencia del tiempo, el rugir de las gentes del valle se intuía extremo en los últimos días y podía esperarse todo.
El padre bajó en busca de agua, confiado de la intensa oscuridad; sus huellas, sin embargo ,iban dibujando claramente su trayecto, no necesitaba lumbre , el camino estaba memorizado en su cabeza pero las gentes con reducidas antorchas serían capaces de verlas cual lucero en noche clara ;no vio el aviso el rodero ,concentrado en recoger el encargo de agua de su familia y allá lo cazaron.
Nada más se supo ni se volvió a hablar del rodero Montesinos, la historia pasó en secreto de boca en boca susurrándose sin querer que el eco de las palabras alentara a otros a refugiarse
en su cueva.


La grieta de Escabia desde entonces pasó a llamarse la cueva Montesinos, cual cueva señala el escritor del Quijote que le dejó explorar descubriendo un sinfín de tesoros y aventuras pero que a ésta sólo se queda la trágica aventura que protagoniza la mujer de Montesinos que simulando las faraonas egipcias siguió el mismo sino que su esposo voluntariamente a pesar de sacrificar al pequeño junto a ella, quizás la desesperante espera o el hambre insufrible o el insoportable frío hicieron que desplomarse en el vacio acariciase un halo de esperanza.


Desde hace dos siglos que no ha vuelto a nombrarse un relato más estremecedor que éste del rodero Montesinos, aunque Jacinto Clemente Fornas explica que su padre le contaba de otros, ninguno llegó a identificarse tanto con una fatalidad familiar y este lamentable detalle provoca lástima en el recuerdo de las gentes de Bejís y queda una vez más en el rincón más entrañable de su memoria.

La cueva de Montesinos sigue allí en la grieta de la Escabia inaccesible,no ha nacido aún otro “rodero” que se atreva a ocupar el espacio de la familia Montesinos,¿o sí?

Lucía Martínez Molina

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que esta historia pertenecerá a las leyendas rurales,pero me ha gustado el contenido y sobre todo el estilo.
Además viene al pelo cuando se acerca el 23 de abril,día del libro,en el que se conmemora la muerte de Cervantes,el cual,como bien nombra la escritora,tiene un capítulo dedicado a la Cueva de Montesinos,interesante casualidad,!en fin!!enhorabuena por este escrito!

Anónimo dijo...

¡Qué relato tan triste y bello a la vez!Ojala se vayan publicando muchos más.gracias

Translate this blog